Metal, elemento del otoño.
Según la medicina tradicional china el metal es el elemento del otoño. El par de meridianos que le corresponden está formado por los pulmones y el intestino grueso, por tanto la energía predominantemente manifiesta es la del intercambio, la capacidad de recibir y transmitir mensajes y de comunicarse con el medio sin dejar de nosotros mismos.
El metal tiene esa capacidad de ser rígido/duro pero a la vez maleable/ flexible y siempre poder volver a su forma original.
A través del los pulmones, y por ende de la respiración, se obtiene el ki (energía) vital del universo; el intestino grueso se dedica a excretar del cuerpo y la mente lo que no aporta ningún valor al proceso vital de cada uno en el aquí y ahora.
Cuando la energía del Metal es saludable existe un intercambio continuo con el universo, valoramos con seguridad lo que somos y hacemos y también valoramos al otro. Si hay desequilibrio energético en este elemento dicha seguridad desaparece y hay poca capacidad para tomar y/o eliminar.
La emoción asociada al elemento Metal es la tristeza, pues es en otoño cuando el auge yang del verano (Fuego) comienza a remitir y la energía se recoge preparándose para el período de latencia del invierno. Es la estación relacionada con el luto, la perdida, las hojas se caen y los colores poco a poco se van apagando. La energía equilibrada del Metal no previene que podamos sentir tristeza pero sí que nos sintamos o quedemos atrapados por ella
El sonido asociado es el llanto y la caída del tono de voz al final de cada frase. Su color es el blanco, una tez muy blanca y brillante puede ser signo de trastorno energético en este elemento.
El órgano de los sentidos asociado es la nariz (aquí termina su recorrido el meridiano de intestino grueso), los pulmones y el intestino grueso trabajan para tomar y dejar salir el aliento por la nariz: tomar y entregar; recibir y dar.
SINTOMAS DE INSUFICIENCIA O AGOTAMIENTO DE ENERGÍA
En los pulmones: dificultad para respirar, sobrecarga de tensión en los hombros, sensación de pesadez en la cabeza por mala circulación de oxigeno, congestión nasal (a menudo crónica), tos seca, ansiedad, perdida de agudeza mental, tendencia a deprimirse e hipersensibilidad.
En intestino grueso: estreñimiento, congestión de los conductos nasales y de los bronquios, frío en la zona del abdomen, perdida de determinación y/o valor, ocasional sentimiento de dependencia y decepción.
SINTOMAS DE EXCESO DE ENERGÍA
En pulmones: tos fuerte con mucosidad, congestión nasal, puede haber tensión en los músculos pectorales (en especial a los que rodean al meridiano de pulmón), frecuentes suspiros, tendencia a la obsesión y a angustiarse por pequeñeces
En intestino grueso: dolor de cabeza, moqueo, congestión nasal, hemorragia nasal, amigdalitis, dolor de encías, palidez en la piel, opresión en el pecho, estreñimiento alternado con diarrea, hemorroides, sentimiento de insatisfacción continua, cierta dificultad para apreciar los puntos buenos propios y de los demás, sentimiento de soledad y aislamiento.
Orieta Telleria.
Terapeuta Shiatsu Zen.
Prof. Expresión Corporal
Masaje Infantil. Especialista en Estimulación Temprana
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